>


A veces me pregunto qué hay que hacer para que el trabajo que hacemos se nos reconozca. Ese trabajo que siempre haces con cariño, profesionalidad y esfuerzo, se ve ignorado en ocasiones por culpa del photoshop, de la cultura fotográfica que tiene la gente o, no sé si ya pensar, en aquello de que uno no es profeta en su tierra, y que si uno se llamase Michael Smith, por ejemplo, sus fotografías serían alabadas y encumbradas a nivel popular en lugar de ser cuestionadas…
Y todo esto…¿por qué? Pues pongo tres ejemplos: las dos fotografías de las niñas, dos primeros planos, fueron las fotografías que inuguraron el escaparate de mi estudio el día que lo inuguramos. Fueron dos fotografías hechas por mi (cosa lógica, si soy fotógrafo y me dedico profesionalmente a ello). No voy a poner en mi escaparate fotos hechas por otro… Pues bien, nos llegaron a decir que a ver dónde habíamos comprado esas fotos, que eran muy bonitas, como de revista… ¡¡¡¿Cómo?!!! ¡¡¡¿Qué dónde las compramos?!!! ¡¡¡Pero, por dios, si soy fotógrafo y usted está mirando el escaparate de mi estudio!!! ¡¡¡Las he hecho yo, por favor!!! Pero nada, se ve que como uno, en lugar de ser Michael Smith, es Javier Piñeiro, pues ya no puede, ni sabe, hacer fotos bonitas… Además, son fotos de un estilo que la gente del pueblo no veía mucho, porque aquí no se hacían fotos frescas de niños. Poco más se hacía que las típicas de estudio con accesorios y decorados… Y claro, ven algo así, y encima con dos niñas tan guapas, y dicen que eso no puede ser hecho aquí, que son compradas…
Y más recientemente, con la otra foto que veís aquí, la de la niña pequeña con los papás, nos preguntaron también que si la habíamos montado con photoshop y habíamos colocado a la niña ahí, encima de una foto de sus papás, para que diese el pego… Pues no, no lo hemos hecho así. Es muy sencillo, tan sencillo como esperar a que eso ocurra, y cuando ocurre, apretar el diaparador. Y ya está. Nada de trucos, nada de photoshop…
Y es que a veces es frustrante ver que lo que se consigue con paciencia, tesón, esfuerzo y con una determinada manera de trabajar, no se vea reconocido, atribuyéndole todo el mérito al photoshop, porque, desgraciadamente, a la gente le parece que lo que es bueno, tiene photoshop. Excepto si te llamas Michael Smith, que entonces eres un crack.
Así de triste…
Menos mal que estos casos son los menos, y que quién de verdad me conoce sabe cómo trabajo y cómo me gusta hacer las cosas. Y tanto los papás de la niña que sale con ellos en la playa, como muchos otros papás de muchos otros niños que han aparecido en este blog, o en la web, saben que la foto es foto, y no photoshop. Las cosas siempre salen mejor con trabajo, que no con engaños y trucos.
Ah! Por cierto, las otras dos niñas, son mis primitas de Torrevieja, Paula y Lucía. tengo la suerte de tener dos modelos tan guapas, que las confunden con niñas de revista…